
Foggy Nelson (Elden Henson) Karen Page (Deborah Ann Woll) y Matt Murdock (Charlie Cox), socios fundadores del bufete Nelson, Murdock & Page están disfrutando de una noche tranquila en un bar de Nueva York, cuando una llamada telefónica pone en alerta a Matt para que su alter ego Daredevil entre en acción y rescate a un cliente de Foggy.
Así comienza la nueva serie de Marvel Studios Daredevil Born Again, cuyos primeros diez minutos sirven como epílogo de la serie de Netflix y a la vez como prólogo de esta nueva etapa del justiciero de Hell’s Kitchen.
De regreso al infierno
La camaradería del trío principal se mantiene como si no hubiera pasado el tiempo, y lo que muchos fans esperaban: se mantiene el nivel de acción y violencia al que nos tenía acostumbrado el personaje. La clásica pelea de pasillo se hace presente, sin embargo, el manejo de cámara la hace sentir fresca y renovada.
Otro punto fuerte de la nueva serie es que además de los aliados de Matt, también regresan sus viejos enemigos, Benjamin Poindexter ( Wilson Bethel) Vanessa Fisk (Ayelet Zurer) y su némesis Wilson Fisk / Kingpin (Vincent D’Onofrio), quien es más peligroso que nunca, ya que es el candidato puntero para ganar el puesto de alcalde de Nueva York, y entre sus propuestas destaca la prohibición de los justicieros enmascarados.
Todo por Nueva York
Aunque el momento político actual de Estados Unidos pudiera hacer creer otra cosa, la idea de Kingpin como alcalde es una bastante vieja en los cómics, aunque los paralelismos con el actual presidente de Estados Unidos son inevitables: desde ser un criminal sentenciado por la corte, hasta el uso de las redes sociales para ganar popularidad.
Afortunadamente, el deseo de Fisk por ser la máxima autoridad de su ciudad, retoma uno de los puntos más interesantes del personaje: su retorcido, pero genuino amor por Nueva York y su deseo por mejorarla, a pesar de los pésimos métodos que intenta para lograrlo. Lo anterior, por cierto, sembrado en la escena post créditos de la mini serie Echo.
Tras la fallida fase 4 del universo cinematográfico, en la que casi todos los proyectos se sentían desconectados entre ellos, Marvel Studios ha intentado cambiar el rumbo, y así como en Captain America Brave New World (Onah, 2025) al fin conectan los sucesos vistos en las películas. En Daredevil Born Again, también empiezan a hilvanar lo visto en las series y películas.
Continuidad truqueada
Así, además de dar continuidad a la fallida Echo, también lo hacen con los sucesos de la serie de Hawkeye y el final de No Way Home (Watts, 2021), e incluso explican las inconsistencias en el físico de Kingpin entre las distintas producciones, durante la gran escena en la que él y Matt se ponen al día de sus respectivas vidas.
Se nota -al menos en los dos primeros episodios- que Disney / Marvel está muy interesado en cuidar a Dan Defensor (como se le conocía al personaje en México gracias a editorial La Prensa) ya que tras su aparición en la fallida She-Hulk, y tras la queja de Cox y D’Onofrio sobre el rumbo que estaba tomando la serie, los ejecutivos decidieron desechar los episodios que ya se tenían grabados, traer a los actores mencionados anteriormente para retomar sus personajes, cambiar a los escritores y directores, todo con tal de evitar otro fracaso.
¿Éxito o fracaso?
Y aunque a nivel trama lo están logrando, la serie no es perfecta: hay un evento con él que el mismo Cox ha mencionado que no está de acuerdo, y algunas partes de la pelea inicial se nota mucho que ya no tenían tanto presupuesto ante el reinicio de la serie.
Sin embargo, se agradece que al fin Marvel está escuchando a sus fans y esté tomando la clase de riesgos que hizo que cada producción generara expectativa por lo que podría pasar.
Así Daredevil Born Again, además de hacer referencia al famoso arco de Frank Miller y David Mazzuchelli, funciona de manera meta, tanto para indicar el nuevo comienzo del héroe, además de su triunfal regreso a Marvel Studios.
De continuar con el buen nivel, probablemente estemos ante una serie del calibre de Wanda Vision y Loki, y no una decepción al estilo de Secret Wars.